Para Lina
Lina,
Quería que este libro llegara a ti el día de tu cumpleaños. No como una irrupción, ni como una carga, sino como un gesto sencillo, cuidado y sincero.
En estas páginas hay ficción, memoria y emociones transformadas. También hay el eco de una conversación que, por alguna razón, no se perdió del todo.
Aquella conversación marcó un final que quizá ninguno de los dos supo deshacer después. Terminó una amistad que no se retomó, y más de un año después sigo pensando que, si fue verdadera, merece al menos la oportunidad de recuperarse con calma.
No desde la exigencia, ni desde el reproche, sino desde algo más sencillo: reconocer que hubo una amistad real, que tuvo valor, y que quizá no debería quedar para siempre cerrada por una conversación difícil.
Nunca quise que tu presencia quedara asociada a una herida, a una culpa o a una historia mal cerrada. Al contrario: para mí sigues siendo alguien que apareció en un momento difícil con una forma limpia de escuchar y acompañar.
Ojalá recibas este libro como lo que quiere ser: una felicitación, un agradecimiento y una manera humilde de acercarme sin exigir nada.
Y si algún día lo sientes posible, me gustaría que pudiéramos recuperar, poco a poco, una amistad tranquila. Sin peso. Sin reproches. Sin urgencias. Solo desde el respeto, la calma y lo bueno que pudo quedar entre nosotros.
Feliz cumpleaños, Lina.
Con cariño y respeto,
Iván
Esta página no forma parte del libro. Es solo una felicitación personal para quien lo recibe el 21 de julio.